Jarrell Miller, el boxeador de peso pesado que usa su coche como guante de boxeo

Jarrell Miller, el boxeador de peso pesado que usa su coche como guante de boxeo
El púgil de peso pesado Jarrell 'Big Baby' Miller protagonizó un incidente de tráfico en Brooklyn, Nueva York. Tras una disputa de tráfico, Miller persiguió a otro conductor y, según la policía, presuntamente le atropelló intencionadamente con su coche antes de darse a la fuga. Un desastre 'sobre ruedas'.
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¿Qué hace un boxeador de peso pesado cuando tiene una disputa en carretera? Normalmente, quizás aguanta y respira. Pero si eres Jarrell ‘Big Baby’ Miller, parece que decides que tu coche es la extensión perfecta de tu puño derecho, y lo utilizas para ‘solucionar’ el problema a la velocidad de la luz (o del atasco de Brooklyn).

El ring es la carretera: Piques de tráfico nivel Peso Pesado

Pongámonos en situación: estamos en Brooklyn, Nueva York, un lugar donde la calma al volante es tan rara como ver un unicornio. Nuestro protagonista es Jarrell Miller, un tipo que no solo tiene un apodo (‘Big Baby’) que sugiere que es un oso amoroso, sino que también es famoso por su imponente físico dentro del ring de boxeo.

La cosa se puso fea cuando, supuestamente, otro conductor le cortó el paso. Ya sabéis cómo es esto: el claxon, los gestos y, de repente, la rabia se apodera de ti. Pero mientras la gente normal se conforma con gritar por la ventanilla, Miller decidió que era hora de llevar su entrenamiento de persecución a las calles. Empezó a seguir al Honda en cuestión, como si el otro conductor tuviera el último billete de lotería premiado del país.

Cuando el atropello es (presuntamente) el nuevo ‘uppercut’

La situación escaló de aquella manera que solo ocurre en las películas de acción de bajo presupuesto. Cuando el conductor del Honda, un chaval de 27 años, decidió bajarse del coche —quizá para pedir explicaciones o para preparar su propio sermón—, el coche de Miller, lejos de frenar, se convirtió en una herramienta de ‘impacto’.

Según los informes de la policía de Nueva York, Miller embistió al hombre con su vehículo. Sí, habéis oído bien. Un boxeador profesional de peso pesado, en lugar de usar sus megapuños de 100 kilos, presuntamente optó por la vía rápida: el atropello. El pobre hombre terminó con un esguince y varias contusiones, lesiones que, aunque serias, son relativamente menores considerando el tamaño del conductor y el vehículo.

Y aquí viene la guinda del pastel de esta historia surrealista: Miller no se quedó a rellenar el parte amistoso (porque, seamos sinceros, no había nada de amistoso en esto). Simplemente pisó el acelerador y se dio a la fuga. Vamos, que aplicó la táctica del golpe y huida, dejando al tipo en el suelo y a las autoridades con un quebradero de cabeza.

La policía está investigando el incidente como un ataque, y esperamos que Miller tenga una buena explicación para justificar por qué decidió sustituir el cuadrilátero por la carretera y el guante por el parachoques. Parece que para algunos, la línea entre el deporte de contacto y el delito de tráfico es más fina de lo que parece. Y pensábamos que el peor castigo por un pique de tráfico era que te pitaran. Al menos, la próxima vez, que se limite a lanzar jab al aire. Es más seguro para todos.