Condenados a prisión por robar los pantalones del capitán del equipo rival

Condenados a prisión por robar los pantalones del capitán del equipo rival
Tres aficionados radicales del Club Brujas han sido condenados a penas de cárcel y prohibición de estadios por un insólito acto de gamberrismo post-derbi. El objetivo de su venganza fue nada menos que robar los pantalones del capitán del KAA Gent, Bernd Thijs, tras un partido en Bélgica.
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En el mundo del fútbol, la rivalidad puede llevar a actos de locura, pero pocos alcanzan el nivel de surrealismo legal que ha vivido Bélgica. Tres seguidores incondicionales del Club Brujas han pasado de ser meros ultras a delincuentes de cuello, bueno, más bien, de pantalón. ¿El crimen? Sustraer las prendas del vestuario de un jugador rival. Y no de cualquiera, sino del mismísimo capitán del KAA Gent, Bernd Thijs.

La escena se sitúa tras el intenso derbi de Flandes Oriental, un partido cargado de tensión. El KAA Gent se llevó la victoria, un resultado que, al parecer, hirió profundamente el orgullo de estos tres aficionados del Brujas. En lugar de limitarse a despotricar en el bar, decidieron llevar la venganza al plano textil y perpetrar un hurto de lo más absurdo: se colaron en la zona de vestuarios y se hicieron con los pantalones (sí, los pantalones) de Thijs. El objetivo era, presuntamente, intimidar al jugador y dejar patente quién manda, aunque el resultado fue bastante más ridículo que intimidante.

La justicia belga, sin embargo, no tiene mucho sentido del humor cuando se trata de robos en recintos deportivos. El Tribunal de Gante dictó sentencias severísimas. Los tres implicados se enfrentan a penas de prisión que varían según su historial, alcanzando hasta los 12 meses para el más reincidente. Además, como castigo accesorio y ejemplarizante, se les ha impuesto una prohibición de cinco años para pisar cualquier estadio de fútbol. Es decir, que por robar unos pantalones en un arrebato de fanatismo, se han ganado un billete a la cárcel y cinco años de frustración televisada.

La noticia sirve de recordatorio de que la pasión deportiva está bien, pero el hurto de indumentaria rival, especialmente si buscas hacer ‘gamberradas’, puede salir muy, muy caro. Ahora, estos ultras tienen mucho tiempo para reflexionar sobre si valía la pena el año a la sombra por un par de pantalones de capitán. El club Brujas no se ha pronunciado sobre si el jugador de Gent podrá recuperar sus preciadas prendas o si pasarán a ser la pieza central de algún oscuro museo de reliquias del fútbol belga.