
Si pensabas que la mejor sorpresa que podía tocarte en un Huevo Kinder era un minúsculo puzzle mal encajado o un helicóptero que se desmonta al minuto, prepárate para replantearte tus prioridades. En Luton, Reino Unido, la policía local se ha encontrado con la sorpresa más ‘explosiva’ y ridícula de su carrera: un arma de fuego de fabricación 3D, diminuta, metida dentro de la cápsula de plástico amarilla de un popular Huevo Kinder.
El hallazgo tuvo lugar durante una campaña de entrega de armas de fuego organizada por la policía de Bedfordshire. La idea era simple: la gente entrega lo que tiene, sin preguntas. Pero nadie esperaba que entre los rifles viejos y las escopetas oxidadas apareciera una pistola tan pequeña que cabía perfectamente en el hueco de un dedo pulgar, camuflada como si fuera el juguete sorpresa que tanto ansían los críos.
Aunque el tamaño de la mini-pistola invite a la risa, las autoridades no se lo han tomado a broma, en absoluto. El inspector Jaimie Staley ha dejado claro que, aunque parezca una chorrada, este tipo de objetos son un gran quebradero de cabeza. Las armas impresas en 3D son una preocupación creciente para las fuerzas de seguridad, ya que son fáciles de fabricar, difíciles de rastrear y se montan y desmontan como un juguete de construcción, aunque el ‘juego’ sea bastante más serio.
Este descubrimiento en Luton subraya lo fácil que es ocultar y mover este tipo de armamento de fabricación casera, especialmente cuando se disfraza de inocente golosina. Ahora la pregunta del millón es: ¿Quién pensó que era una buena idea esconder un arma potencialmente letal en el envoltorio de chocolate más famoso del mundo infantil? Desde luego, la imaginación del crimen no tiene límites, ni tampoco el sarcasmo que acompaña a este tipo de sucesos tan extravagantes.
