
Agarraos fuerte, porque lo que os vamos a contar hoy no es apto para miedosos a las migas… ¡o a los pies! David Rush, el «rey Midas» de los récords Guinness, pero en versión pies-manos (o solo pies, en este caso), lo ha vuelto a hacer. Este caballero de Idaho, que ya acumula la friolera de 176 títulos mundiales, ha decidido que su anterior marca de hacer un bocadillo de crema de cacahuete y mermelada con los pies era… ¡demasiado lenta!
Así es, amigos. Olvidaos de los retos de TikTok; el bueno de David se enfunda los calcetines de la gloria (figurativamente, esperamos) para untar pan con los pinreles. Su objetivo: romper su propio récord, que estaba en 1 minuto y 57 segundos. ¿Y lo consiguió? ¡Por supuesto! Con la elegancia de un bailarín de claqué y la precisión de un cirujano (si los cirujanos operasen con los pies y para hacer sándwiches), David despachó la obra maestra de la merienda en un asombroso minuto y 27 segundos. ¡Casi medio minuto menos!
El proceso, que suena a chiste pero es rigurosamente serio (dentro de lo que cabe), requiere dos rebanadas de pan, un cuchillo para untar, la dichosa crema de cacahuete y, por supuesto, mermelada. Todo ello, manipulado con los pies descalzos, con la única ayuda de su hermano Jeremy, que le acercaba los ingredientes para que el artista no tuviera que tocar el suelo con los pies untados. Menos mal, porque un resbalón con mermelada podría ser más épico que el propio récord.
La historia de David Rush no es solo sobre sándwiches curiosos o malabares con los pies; este hombre usa su pasión por batir récords (ya ha superado más de 250 en total) para un fin noble: promover la educación STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Así que, la próxima vez que veáis a alguien intentando hacer algo absurdo, recordad a David. Quizás no está simplemente haciendo el ridículo, ¡sino inspirando a la próxima generación de científicos con sus pies! ¿Quién dijo que la ciencia no podía ser divertida… y un poco pringosa?
