
Mientras la mayoría de los mortales ya sudamos la gota gorda para subir una cuesta normal pedaleando hacia delante, hay gente que decide complicarse la vida por una buena causa. Y de qué manera. Os presentamos a Andrew Hares, el hombre que ha redefinido el concepto de ‘ir contracorriente’.
Este titán de 43 años, natural de Exmouth (Devon), se plantó delante de Ffordd Pen Llech, en Harlech, Gales. Y no, no es una calle cualquiera. Hablamos, nada más y nada menos, de la calle más empinada del planeta, con una pendiente que te quita el hipo: un 37,45% de inclinación. Para que nos hagamos una idea, es como intentar subir una pared con ruedas.
Pero a Andrew no le bastaba con subirla. Decidió hacerlo de la forma más inverosímil posible: pedaleando marcha atrás. Tras 27 agónicos minutos, en los que seguramente sus cuádriceps pedían clemencia a gritos, consiguió coronar los 330 metros de la calle, asegurándose un hueco en el libro de los Récords Guinness.
Él mismo, que tiene experiencia como monociclista, describió la hazaña como si fuera ‘ir en monociclo con una rueda de repuesto’. Una descripción bastante modesta para lo que debió de ser un infierno físico. ‘Tenía los cuádriceps ardiendo, los pulmones a punto de estallar y la espalda y el cuello hechos polvo’, confesó el ciclista al terminar.
Este esfuerzo sobrehumano no era solo por la gloria personal. Andrew lo hizo para recaudar fondos para ‘Young Lives vs Cancer’, una organización benéfica que lucha contra el cáncer infantil. La inspiración le vino de un familiar joven que luchó contra la enfermedad. Con su gesta, ya ha superado las 2.500 libras recaudadas.
Esta no era su primera vez. Ya lo había intentado en 2023 sin éxito, pero la perseverancia y una causa noble le dieron el empujón final. Así que la próxima vez que te quejes de una pequeña cuesta, acuérdate de Andrew Hares, el hombre que las sube al revés.
