24 cosas que los millennials creían que molaban (y que hoy dan tremendo cringe)

24 cosas que los millennials creían que molaban (y que hoy dan tremendo cringe)
Un hilo de Reddit ha desatado la nostalgia recordando aquellas modas que los millennials adoraban en su adolescencia. Desde sillas hinchables hasta enseñar los calzoncillos, repasamos todo lo que creíamos que era lo más y que hoy da vergüenza ajena a la Generación Z.
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¡Ay, los millennials! Esos pioneros de internet, genios de escribir SMS sin mirar el teclado de los Nokia y valientes guerreros que salían de fiesta con americana y camiseta básica. Qué gran cultura. Qué legado tan espectacular… que, lamentablemente, las nuevas generaciones no parecen apreciar. Pero así es la vida, ¿verdad?

Hace poco, el usuario de Reddit Cumoisseur abrió la caja de Pandora en el subreddit r/Millennials lanzando una pregunta que duele directamente en el ego: «¿Qué cosas consideraban guays los millennials en su adolescencia y que los adolescentes de hoy consideran puro cringe (vergüenza ajena)?». Las respuestas son un billete directo al pasado que te hará reír y, probablemente, taparte la cara murmurando: «Vale, sí, igual no hacía falta llegar a esos extremos».

Las modas más «cringe» de nuestra juventud

  1. Los álbumes kilométricos en Facebook de cada noche de fiesta: Subíamos 80 fotos desenfocadas de la misma noche y, como bien recuerda un usuario,

    «Absolutamente todo el mundo salía con los ojos rojos por el flash de la cámara compacta».

  2. Ir al instituto vestido como para una gala:

    «Iba literalmente en tacones a clase. Eso ya no se ve en los institutos de hoy»

    confiesa otra redditor. Antes las clases parecían pasarelas.

  3. Coreografías intensitas: Inventarnos bailes que parecían danza contemporánea para canciones que, si prestabas un poco de atención a la letra, eran salvajemente inapropiadas para nuestra edad.
  4. Las llamadas de broma: Los chavales de hoy jamás entenderán la adrenalina pura de llamar desde un teléfono fijo con número oculto a casa de tu crush y colgar al primer tono.
  5. Sillas de plástico hinchable: Si en los 90 no tenías un sillón de plástico transparente que te dejaba la espalda sudada en verano, básicamente no eras nadie.
    Silla hinchable millennial
  6. La superposición de polos: Y no uno, sino dos polos de marca puestos a la vez, con ambos cuellos bien subidos hacia arriba. El summum del pijerío de principios de los 2000.
  7. El mítico ‘Top 8’ de MySpace: ¿Te imaginas el drama de explicarle a la Generación Z que ranqueábamos a nuestros amigos públicamente? Si te peleabas con tu mejor amiga, la bajabas al puesto número 4 y ardía Troya. Además, poníamos música muy triste de fondo si nos dejaba el novio.
  8. El fenómeno ‘Jackass’: Hacerse daño a propósito por las risas e intentarlo en casa. Inexplicable para las nuevas generaciones.
  9. El rincón de fumadores del instituto: Antes había una esquina oficial donde la gente jugaba al hacky sack (darle pataditas a una bola de tela) mientras fumaba antes de entrar a clase. Hoy, los profesores avisarían a los antidisturbios.
  10. Grabar un CD Mix (pirata, por supuesto): Cuyo único propósito vital era ponerlo a todo volumen mientras dabas vueltas en el coche por la calle principal del pueblo un viernes por la noche.
  11. Enseñar la ropa interior: La moda de llevar los pantalones por las rodillas enseñando los calzoncillos de cuadros o, peor aún, los tangas asomando por encima de la cadera. Todo un clásico.
    Calzoncillos de cuadros enseñando la ropa interior
  12. El ‘Nu Metal’ y el Emo más comercial: Creíamos ser súper oscuros y alternativos escuchando Linkin Park o Limp Bizkit. Ahora los adolescentes prefieren otro tipo de artistas melancólicos.
  13. Nuestra jerga: Soltar expresiones de la época era lo más. Hoy, soltar un «guay del Paraguay» o «efectiviwonder» es motivo de exilio social.
  14. El Skate:

    «No creo que dé cringe, pero cuando era adolescente patinar era lo más rebelde. Ahora es como un hobby de padres»

    confiesa un usuario.
    Adolescentes con monopatín

  15. Sacarse el carné de conducir con 18 años clavados: Para nosotros era el pasaporte a la libertad. Hoy en día, chavales nacidos a partir de los 2000 no pisan una autoescuela hasta bien entrados en la veintena.
  16. Los zumbidos del MSN Messenger: Conectarte para que apareciera la ventanita de aviso, enviar un simple «^_^» o acribillar a zumbidos a tu contacto si tardaba más de diez segundos en contestar.
  17. Vivir en el centro comercial: Pasar horas sentados en los pasillos de las tiendas sin comprar absolutamente nada. Hoy en día llamarían a los guardias de seguridad.
  18. El uso literal del «LOL»: Nosotros lo usábamos para decir «me parto de risa». La Generación Z lo usa ahora con un tono irónico, casi sarcástico, del estilo «qué gracioso, nótese la ironía».
  19. Hablar por teléfono: Coger el aparato y llamar a alguien para charlar con tu propia voz. A los adolescentes actuales les da un parrapo de ansiedad solo de pensarlo.
  20. Las máquinas de baile de los recreativos: Ir los sábados y pasarte horas sudando la gota gorda pisando flechas frente a una pantalla.
    Máquina de baile en recreativos
  21. Los patines en línea: Pasaron de ser lo más molón de la galaxia a dar un rechazo absoluto en el cortísimo plazo de unos cinco años.
  22. El humor de ‘Trollface’: Ir disfrazado en Halloween de un meme de internet pintado en un cartón o cantar la canción del ‘Trololol’ en asambleas del colegio. Tiempos muy oscuros.
  23. Pantalones pitillo nivel asfixia: Los vaqueros skinny jeans súper ajustados combinados con un flequillo kilométrico fijado con la raya bien hundida en un lateral de la cabeza.
  24. El curioso caso de los Crocs:

    «Lo irónico de todo esto es que nosotros pensábamos que los Crocs eran un crimen contra el buen gusto, casi los llevamos a la quiebra. Ahora todos los adolescentes los llevan»

    remata otro forero.
    Zuecos Crocs

Así que ya lo sabes, si todavía guardas tu vieja funda de CD’s en el coche o te emocionas viendo una silla de plástico transparente en un rastrillo, asúmelo: te estás haciendo mayor y la Generación Z te está juzgando en completo silencio. ¡Pero que nos quiten lo bailao!