19 secretos turbios y surrealistas del viejo Hollywood que te harán ver los clásicos con otros ojos

19 secretos turbios y surrealistas del viejo Hollywood que te harán ver los clásicos con otros ojos
Olvida el glamour de la alfombra roja. El Hollywood dorado escondía nieve de asbesto, intentos de asesinato encubiertos, borracheras nudistas de una semana y estudios que trataban a los actores como ganado. Recopilamos los datos más locos y oscuros que la industria del cine intentó olvidar.
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El Viejo Hollywood nos vendió una imagen de sofisticación, sonrisas perfectas y elegancia atemporal. Pero, seamos sinceros, detrás de las cámaras aquello era una auténtica jungla llena de salseo, peligros laborales que hoy cerrarían cualquier empresa y secretos que ríete tú de las series de crímenes.

Gracias a un hilo de Reddit que ha rescatado lo mejor de lo peor, hemos recopilado una lista de curiosidades que demuestran que la realidad superaba a la ficción. Prepara las palomitas, porque esto no tiene desperdicio.

El lado salvaje y oscuro de la industria

  • Los estudios eran los dueños (literales) de tu alma: Olvídate de la libertad laboral. Los actores no podían rechazar papeles, por muy ridículos que fueran, sin sufrir penalizaciones financieras o acabar en una lista negra. Warner Bros. llegó a suspender a la gran Bette Davis simplemente por decir «no» a un papel. Si no te gustaba el trato, no podías irte a otro sitio; eras básicamente propiedad del estudio.
  • John Wayne y el diluvio casi mortal: Durante el rodaje de El arca de Noé, Wayne era un extra. En la escena de la inundación, decidieron soltar una cantidad absurda de agua sobre la multitud asumiendo que «todo iría bien». Resultado: tres extras murieron ahogados y John Wayne casi no lo cuenta. Póster vintage de la película El arca de Noé
  • La nieve era veneno puro: En muchas películas clásicas, esa nieve blanca y esponjosa que caía románticamente sobre los actores era, en realidad, asbesto. Sí, cáncer en polvo para decorar la Navidad. Equipo de rodaje creando nieve artificial
  • El asesinato encubierto en el barco de Hearst: Se dice que el magnate William Randolph Hearst disparó a Thomas Ince (fundador de Culver Studios) en su barco durante una fiesta, probablemente borracho y apuntando mal. ¿Qué hicieron? Nada de policía. Llevaron el cuerpo a tierra, dijeron que fue un «ataque al corazón» gracias a un periodista comprado y aquí no ha pasado nada. Hoy dicen que el fantasma de Ince ronda los estudios.
  • La lista negra era real y aterradora: Si te acusaban de ser comunista, tu carrera se evaporaba en una noche. No importaba tu talento; el pánico rojo destruyó vidas enteras en un abrir y cerrar de ojos. Manifestantes con carteles acusando a Hollywood de comunismo

Cotilleos, manías y situaciones absurdas

  • El ritual de Spencer Tracy: Ojo a esto porque es de traca. Según su biografía, Tracy tenía «atracones» de alcohol de dos semanas. Se iba a un hotel, llenaba una maleta de whisky, se encerraba, se desnudaba y se metía en la bañera. Se pasaba una semana entera en remojo bebiendo, sin salir ni para ir al baño. Al terminar, se duchaba, se vestía y volvía a su vida como si nada.
  • Marlon Brando y su memoria pez: El mito de la actuación tenía el set lleno de tarjetas con sus líneas escritas porque era incapaz de memorizar el guion.
  • Chaplin, objetivo de asesinato: En 1932, durante una visita a Japón, el nombre de Charlie Chaplin apareció en una «lista de asesinatos». Se salvó de milagro porque se fue a ver un combate de sumo en lugar de asistir al evento donde asesinaron al hijo del Primer Ministro.
  • Chaplin pierde su propio concurso: Una anécdota clásica (y confirmada por su hijo). Chaplin se presentó de incógnito a un concurso de dobles de Charlie Chaplin… ¡y quedó tercero!
  • Marilyn y la mafia: Frank Sinatra, muy amigo de Marilyn Monroe, le regaló un perro. Ella, con un sentido del humor muy agudo, llamó al perro «Maf», como guiño a las supuestas conexiones mafiosas del cantante.
  • Hattie McDaniel contra el racismo vecinal: La primera ganadora negra de un Oscar por Lo que el viento se llevó casi fue expulsada de su casa en Hollywood por sus vecinos blancos. Ella les demandó, ganó y se quedó. ¡Reina! Hattie McDaniel sosteniendo su Oscar
  • Hedy Lamarr, genio de la tecnología: Además de actriz, inventó la base de la tecnología WiFi y ayudó a Howard Hughes a rediseñar las alas de sus aviones para que fueran más rápidos. Una mente brillante subestimada.
  • El drama de Rebelde sin causa: Natalie Wood estaba saliendo a la vez con Dennis Hopper y con el director Nicholas Ray durante el rodaje. Imagina la tensión en ese set; se cortaba con cuchillo.
  • Bette Davis vs. Joan Crawford: Su odio mutuo es legendario. Bette llegó a decir:

    «[Crawford] se ha acostado con todas las estrellas masculinas de la MGM, excepto con Lassie».

    En el rodaje de ¿Qué fue de Baby Jane?, Joan se llenó los bolsillos de piedras en una escena donde Bette tenía que arrastrarla, sabiendo que su compañera tenía problemas de espalda. Maldad pura.

Curiosidades finales para quedar bien en las cenas

  • El cartel original: El famoso letrero de Hollywood solía decir «HOLLYWOODLAND» hasta los años 40. En los 70 estaba hecho una pena hasta que Hugh Hefner (sí, el de Playboy) reunió dinero para restaurarlo. Cartel original de Hollywoodland
  • Ben Hur y los extras famosos: La versión muda de 1925 fue carísima y caótica (murieron extras, aunque no se sabe cuántos). Pero ojo a los extras no acreditados que andaban por ahí: Gary Cooper, Clark Gable y Joan Crawford antes de ser estrellas.
  • El Código Hays tenía un lado bueno: Aunque censuraba todo y frenaba el progreso del cine, al menos prohibía explícitamente el maltrato animal en los rodajes. Algo es algo.

Definitivamente, el Hollywood de antes estaba hecho de otra pasta… una pasta mezcla de talento, locura y bastante peligro.