
Pagar una entrada, comprar unas palomitas a precio de oro y acomodarte en la butaca debería ser garantía de un buen rato. Sin embargo, a veces lo que proyectan en la gran pantalla es tan insoportable, terrorífico, o directamente inapropiado, que la única solución lógica es poner pies en polvorosa.
Recientemente, un usuario en internet preguntó a los cinéfilos cuáles eran las escenas concretas que provocaron huidas masivas (o individuales y muy dramáticas) de las salas de cine. Las anécdotas recopiladas son oro puro, llenas de indignación, terror y malentendidos gloriosos. ¡Aquí tienes las mejores!
Las 15 espantadas más épicas de las salas de cine
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Pineapple Express (Superfumados)
A veces, la premisa de una película no queda clara para todo el mundo. Ver a Seth Rogen haciendo de las suyas no fue del agrado de todos los presentes.
«A los 30 minutos de película, un señor mayor que estaba sentado delante de mí le dijo en voz alta a su mujer: ‘¡Como vuelvan a hablar de fumar porros una sola vez más, me largo!’. Lo hicieron en la siguiente escena… y la pareja cumplió su promesa a rajatabla y abandonó la sala.»
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Cocaine Bear (Oso Vicioso)
Con un título como Cocaine Bear, uno esperaría que la gente supiera a lo que venía: gore, drogas y un humor negro llevados al extremo absurdo.
«Vi cómo tres parejas distintas, que parecían haber quedado para una cita grupal, se levantaron al unísono y se largaron escandalizados tras la espeluznante pelea en los baños.»
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Home Alone (Solo en casa)
Un clásico navideño intocable para la mayoría, pero una afrenta para las madres más estrictas de los años 90.
«No es por presumir, pero mi madre nos hizo abandonar la sala en los primeros minutos de Solo en casa porque consideraba que los niños eran ‘demasiado irrespetuosos con sus padres’. ¡Nos dejó sin ver el resto!»
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Eyes Wide Shut
Una cinta de Stanley Kubrick no es precisamente la mejor opción para una tarde de cine familiar, algo que estos padres descubrieron de la peor manera.
«Mi padre, que es súper conservador, y mi madrastra, una mojigata de manual, nos llevaron a mi hermanastra y a mí (ambas de 16 años) a verla. Pensaron que era buena idea. Nos marchamos a toda prisa y sudando frío cuando Tom Cruise se infiltra en el club y aparecen mujeres en topless montándoselo con tíos por todas partes.»
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The Girl with the Dragon Tattoo (Millennium)

El thriller original sueco basado en las novelas de Stieg Larsson es de todo menos ligero.
«Un amigo mío se fue a los 30 minutos de la versión original. Se giró, me miró fijamente y soltó: ‘Me abro. Tres violaciones es mi límite’. La verdad es que fue muy comprensible.»
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The Exorcist (El Exorcista)
Incluso décadas después de su estreno original, la cinta sigue provocando que la gente busque la salida de emergencia más cercana.
«Durante un reestreno en cines a principios de los 2000, vi a una mujer salir corriendo por el pasillo y huir del cine chillando a todo pulmón en la escena donde Regan se apuñala repetidamente la entrepierna con el crucifijo.»
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Sausage Party (La fiesta de las salchichas)

Muchos padres vieron que era de dibujos animados y cometieron el error de su vida al llevar a sus retoños.
«Recuerdo ver a por lo menos 7 o 10 personas abandonando la sala completamente espantadas durante la surrealista escena de la orgía de comida del final.»
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Saving Private Ryan (Salvar al soldado Ryan)
La cruda realidad de la guerra fue demasiado para aquellos que la vivieron de cerca.
«Era el proyeccionista del cine cuando se estrenó y puedo confirmarlo. Casi en cada sesión de la primera semana te encontrabas al menos a un anciano llorando desconsoladamente en el vestíbulo porque la escena del desembarco era demasiado real. Te rompía el maldito corazón.»
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Cowboys & Aliens

Hay héroes sin capa que se dedican a hacer justicia poética en los cines. Este señor fue uno de ellos.
«Un tío se levantó y se fue a mitad de la peli. Aproximadamente una hora después, volvió a entrar tambaleándose, completamente borracho. Ni siquiera se sentó. Se dedicó a vagar de esquina a esquina, gritándole a la pantalla ‘¡PRESAAAGIO!’ cada vez que el guion soltaba una pista absurda y predecible.»
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Deadpool

El mercenario bocazas de Marvel siempre ha dejado claro que sus películas no son aptas para menores. Lamentablemente, algunos padres no leen la sinopsis.
«Vi a un padre y a su hijo pequeño marcharse justo después de la explícita escena del ‘Día Internacional de la Mujer’. Él iba quejándose indignado todo el camino hacia la salida. Supongo que vio el logo de Marvel y eso fue el límite de sus conocimientos.»
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Terrifier 3

El payaso Art ha hecho vomitar a más de uno en las salas, y su tercera entrega no iba a ser menos.
«Fui a una proyección nocturna golfa. Éramos yo y otros cuatro desconocidos. Para cuando terminó la salvaje y asquerosa escena de la ducha, yo era la única persona que quedaba en toda la sala.»
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28 Years Later: The Bone Temple
El terror zombie británico no se anda con chiquitas a la hora de mostrar carnicerías en pantalla grande.
«Había unas doce personas en el cine. La mitad se largó en la escena del granero y no volvió. No les culpo, a mí también me llevó al límite. De hecho, me sorprendí a mí mismo deseando que los personajes inocentes murieran rápido de una vez para que la tortura terminara.»
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The Blair Witch Project (El proyecto de la bruja de Blair)

Un hito del terror que también lo fue a la hora de provocar náuseas literales a su audiencia.
«La gente se iba a mitad de la peli en bandada. Unos quizás por el terror psicológico asfixiante, y otros simplemente porque la dichosa cámara en mano temblando les daba un vértigo espantoso.»
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The Village (El bosque)

Los giros de guion de M. Night Shyamalan son famosos, pero a veces la gente no tiene paciencia para asimilarlos.
«En el preciso momento en que la protagonista cae al otro lado del muro y se revela la verdad, un tipo en mi fila gritó ‘¿PERO QUÉ COJONES?’. Acto seguido, tiró su enorme cubo de palomitas por los aires y salió pegando un portazo.»
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Midsommar
El terror diurno del director Ari Aster es experto en provocar un mal rollo intenso y duradero desde el minuto uno.
«La durísima escena inicial… Nunca había escuchado a una sala entera quedarse tan sepulcralmente en silencio. Excepto por un par de personas que se levantaron y se fueron a toda prisa. Algo muy válido, la verdad, porque todos los demás nos quedamos en shock con la mandíbula en el suelo.»
Y tú, ¿has tenido que abandonar alguna vez la sala a mitad de una película? ¡El cine nunca deja de sorprendernos!
