10 datos históricos surrealistas que no te enseñaron en el instituto

10 datos históricos surrealistas que no te enseñaron en el instituto
Desde un padre fundador proponiendo perfumar los pedos hasta una ballena dinamitada en Oregón que acabó lloviendo sobre los coches de los curiosos. Descubre diez hechos históricos verídicos y tan disparatados que parecen sacados de una auténtica comedia. ¡Nuestro pasado es asombroso!
0
0

El lado más surrealista y gamberro de nuestro pasado

Si alguna vez pensaste que la historia era solo un aburrido desfile de reyes, tratados y fechas imposibles de recordar, prepárate para cambiar de opinión. Hemos recopilado diez datos históricos tan disparatados, curiosos y surrealistas que te costará creer que realmente sucedieron. Desde padres fundadores con sentido del humor escatológico hasta conflictos bélicos dignos de un sketch cómico. ¡Vamos al lío!

  1. El ensayo sobre pedos de Benjamin Franklin

    Corría el año 1781 cuando la Real Academia de Bruselas tuvo la brillante idea de pedir propuestas de estudios a los científicos más ilustres del mundo. Benjamin Franklin, que además de inventor era todo un cachondo, no dejó pasar la oportunidad. Envió un ensayo titulado «A Letter to a Royal Academy, about Farting» (o alternativamente «Fart Proudly»), donde argumentaba que, ya que soltar ventosidades en público era ofensivo por el mal olor, la ciencia debía investigar una droga que mezclada con la comida hiciera que nuestros pedos olieran como perfumes agradables. Al final solo se lo envió a sus amigos para echarse unas risas, ¡pero la idea valía oro!

    Retrato de Benjamin Franklin

  2. Nellie Bly y su infiltración de locura

    En la década de 1890, abrirse paso como mujer periodista era casi misión imposible. Pero Nellie Bly no era de las que se rendían. El mismísimo Joseph Pulitzer la retó a escribir un artículo que la hiciera famosa, y vaya si lo hizo: fingió una enfermedad mental para ser internada en el temido manicomio de Blackwell’s Island. Su reportaje, «Diez días en un manicomio», expuso los maltratos atroces que sufrían las pacientes, conmocionó a la sociedad de la época y revolucionó el periodismo de investigación para siempre.

  3. El peor error diplomático de la historia

    En 1219, Genghis Khan quería establecer relaciones comerciales pacíficas con el Imperio Corasmio (que abarcaba partes de los actuales Irán y Afganistán). Sin embargo, el sah decidió que era buena idea insultar al líder mongol decapitando a su embajador y devolviéndole la cabeza. Spoiler: fue una idea pésima. Tres años después, Genghis Khan, conocido por garantizar salvoconductos a diplomáticos, invadió el imperio. En solo dos años, lo aniquiló por completo.

    Retrato de Genghis Khan

  4. La Primera Guerra Mundial inventó la cirugía plástica

    El uso de nuevas y devastadoras armas como la artillería pesada o el gas venenoso durante la Primera Guerra Mundial provocó un tipo de heridas faciales nunca antes vistas. Impactado por esto, el médico neozelandés Harold Gillies fundó en 1917 un hospital dedicado exclusivamente a la reconstrucción facial de los soldados. Desarrolló técnicas revolucionarias de injertos de piel y hoy es considerado el padre de la cirugía plástica.

    Fotos de reconstrucción facial de Harold Gillies

  5. La guerra en la que solo hubo un apuñalado

    En 1835, Ohio y el entonces territorio de Míchigan casi se lían a tiros por una franja de tierra llamada Toledo Strip. Ohio envió topógrafos que fueron arrestados por los de Míchigan sin previo juicio. ¿El balance de bajas de la temible Guerra de Toledo? Cero muertos y un único herido: un sheriff de Míchigan que fue apuñalado con una navaja de bolsillo al intentar hacer un arresto. Al final, el gobierno federal intervino: Ohio se quedó con Toledo y Míchigan se llevó la inmensa Península Superior a cambio de lograr la condición de estado. ¡Menudo negocio!

  6. La Guerra del Fútbol

    En 1969, Honduras y El Salvador protagonizaron un conflicto armado de cuatro días que dejó más de 3.000 muertos. Aunque las tensiones políticas, migratorias y territoriales llevaban tiempo hirviendo, la chispa que hizo estallar la pólvora fueron los partidos de clasificación para el Mundial de 1970. El mismo día que El Salvador ganó el partido decisivo en una prórroga de infarto, se rompieron las relaciones diplomáticas. Dos semanas después, las fuerzas salvadoreñas invadían Honduras.

    Equipo de fútbol de la época

  7. Los tiburones llevan aquí más tiempo que los árboles

    Parece de coña, pero los tiburones aparecieron en el registro fósil hace unos 450 millones de años. Eso significa que son más antiguos que la mismísima Estrella Polar (que tiene 70 millones de años) y, por supuesto, más viejos que los árboles. Para que te explote un poco más la cabeza:

    «El Tyrannosaurus rex vivió cronológicamente más cerca de nosotros, los humanos, que del Stegosaurus.»

    ¡El tiempo es relativo y alucinante!

    Tiburón nadando en el océano

  8. De volar a duras penas a pisar la Luna en un parpadeo

    Solemos pensar que el progreso humano es pausado, pero fíjate en este detallazo: entre el primer vuelo transatlántico en solitario de Charles Lindbergh (mayo de 1927) y el lanzamiento del Apolo 11 que llevó al hombre a la Luna (julio de 1969) apenas pasaron 42 años. ¡Poco más de cuatro décadas para pasar de surcar las nubes a caminar por el polvo lunar!

    Astronauta en la luna

  9. La Reina de los Hurricanes

    La canadiense Elsie MacGill fue una auténtica pionera. Se convirtió en la primera mujer del mundo en conseguir un máster en ingeniería aeronáutica. Pero no se conformó con eso: durante la Segunda Guerra Mundial, diseñó su propio aeroplano y supervisó personalmente la producción en masa del caza Hawker Hurricane, el avión fundamental que defendió el Reino Unido en la mítica Batalla de Inglaterra. Se ganó a pulso el apodo de la «Reina de los Hurricanes».

  10. La lluvia de grasa de ballena

    Y para cerrar con broche de oro, viajamos a noviembre de 1970 en Florence, Oregón. Una gigantesca ballena de más de ocho toneladas apareció muerta en la playa. Los ingenieros de la división de carreteras, en un alarde de «genialidad», decidieron que la mejor forma de deshacerse del cadáver era… volarlo por los aires con 20 cajas de dinamita. La idea era que se desintegrara en trozos pequeños, pero la física tenía otros planes. La explosión fue tan épica que hizo llover enormes trozos de grasa de ballena sobre coches, dunas y espectadores atónitos. A día de hoy, el pueblo lo sigue celebrando como una leyenda local.

    Cola de ballena en el océano